BUTACA FESTIVAL - SEGUNDA NOCHE

Había sido una tarde lluviosa, confieso que mi yo negativo me hacía creer que no llegarían casi personas para esta segunda noche del Butaca Festival, pero fue muy grata mi sorpresa cuando noté que en el teatrino empezaban a congregarse cada vez más y más personas hambrientas de arte, hambrientas de teatro...

La noche empezó con una poesía que recitó la presentadora de hoy, iba sobre una mujer solitaria adicta al café que había abandonado a su amor en Pradera por marcharse a Cali, dejando un hijo de diez años y recriminándose por ello, luego les dio la bienvenida a todos y llamó a Manny para que diera las palabras de apertura.

"Hay que hacerle entender a la ciudad que si bien el conflicto armado pausó nuestro arte la paz nos lo devolvió" palabras que le llegaron al público. Y es que ver el arte y el teatro como medio de construcción de paz es uno de los principales propósitos de este festival, y de la vida después de todo.

La obra de teatro del día de hoy estuvo a cargo de la Real Compañía del Sinú, teatro local, se titulaba "La casa", más adelante nos explicarían que fue inspirada en la obra de Cortázar. Inició con niebla por todo el escenario y música de suspenso de fondo mientras los ojos del público clavados en el escenario, expectantes...

Entraron a escena un hombre y una mujer, eran hermanos, con hilos en las manos entre algunas otras cosas, el escenario entero estaba cubierto de hilos, la mujer se sentó y empezó a coser, el hombre también tomó asiento y cogió un libro en sus manos, de pronto, sonó el teléfono, la mujer, de nombre Irene, se veía bastante trastornada, asustada y abatida, y su hermano no se quedaba atrás. La guerra les había arrebatado a su familia y entre ellos a su adorado abuelo, este suceso los había dejado huérfanos y marcados, recalcando que algunas heridas no se ven, pero te hielan los huesos y te hacen pedazos. Después de ocurrida la tragedia los hermanos se encerraron en sí mismos, en especial Irene, quien empezó a tejer compulsivamente y a temer cada que el teléfono sonaba porque imaginaba que este sería portador de malas noticias. El tictac del reloj de fondo se hacía eterno, los fantasmas del pasado rondaban la casa y la mente de nuestros protagonistas, tendían a tener un miedo irracional por las puertas abiertas y lo que se ocultaba tras ellas, pero luego, después de mucho sufrimiento y de muchos años de duelo, Irene tomó al fin la decisión de cerrar la puerta, de tirar los hilos y de parar de tejer, le comentó a su hermano que ya era hora de dejar el pasado atrás, que estaba lista, que había logrado cerrar la puerta.

"He podido cerrar la puerta, he podido tirar la llave"- Cantaron los hermanos al unísono.

Luego de poder soltar el pasado y todo el dolor que este ocasiona, decidieron salir de aquella casa que tanto les oprimía, empacaron sus cosas, cambiaron de ropa, y, victoriosos, lograron salir de ese fantasma llamado muerte, guerra.

¿Qué no pasa lo mismo en nuestras vidas? ¿Acaso no nos estancamos en el pasado? ¿Acaso no hay fantasmas que nos persiguen y que no queremos soltar? Hay toda clase de conflictos, pero el más doloroso es el conflicto interno, la incapacidad de dejar ir, no soltar el pasado y entender que lo que fue, fue. Las puertas jugaron un papel importante en la obra, pero eran solo una metáfora, y es que a veces, a pesar de tener las llaves de la puerta y tener la oportunidad de abrirla, preferimos estar encerrados.

En realidad todo era una metáfora, lo que hizo que me encantara esta obra y que me impactara de la manera en que lo hizo, incluso la casa en la que se desarrollaron los eventos lo era, representaba la manera en que nos encerramos en nosotros mismos y dejamos que el pasado y el dolor nos consuma, pero, ahí tenemos las llave para salir de ese agujero, y así, tal cual como lo hicieron los protagonistas, lograremos salir al final.

El miedo por cada vez que sonaba el teléfono representaba el temor a recibir alguna mala noticia, puesto que son las primeras en saberse, las noticias de guerra, de secuestros, de muerte, de destrucción.

Al final Summer (El actor que representaba al hermano) dio unas palabras sobre el apoyo y acompañamiento a los colectivos locales artísticos, y lo importante que es que valoremos el talento y entendamos que el trabajo del artista también vale, extendiendo la invitación a acompañar el teatro también en eventos privados y de este modo aportar el crecimiento de este campo.

Me quedo con una grata enseñanza de este segundo día de festival, y me quedo emocionada al ver que en Montería se respira cultura y que sus habitantes están colaborando en eso, acudieron al llamado y estuvieron expectantes todo el tiempo. Lo bueno también se resalta, ¡Hey! al final poca fue la basura que quedó y esto habla mucho de nosotros como ciudadanos, y como poco a poco vamos creciendo como personas y ayudamos a forjar una nueva sociedad en paz.

Paz, paz, paz. Que linda palabra, y que lindo que de tanto repetirle logremos lograrla y llegar a lo idealizado un día, por qué no, todo puede pasar. Y como todo puede pasar ¡Te esperamos en el último día del festival!

Gracias a todas las personas que hacen esto posible, al Ministerio de Cultura por su apoyo, a la CPCC por su dedicación en la organización de este evento y a la Fundación Cultural y Social Gestos. ¡Mil gracias!

Please publish modules in offcanvas position.